INTRODUCCIÓN
En el presente trabajo consideramos
necesario dar a conocer y replantearnos la forma apropiada de actuar ante los
dilemas de la profesión, en donde la ética juega un papel indispensable para
lograr una mejora, o por el contrario, un daño a quienes más lo necesitan.
Resulta claro que el psicólogo ha de conocer los campos en los que aplicará
su bagaje de conocimientos teóricos, debe estar consciente de sus recursos y
limitaciones; de los principios de ética que gobiernan el ejercicio de su
profesión así como de la necesidad de una continua capacitación que su joven
ciencia le demanda.
De aquí se desprende la necesidad de plantearse una
serie de cuestionamientos éticos y filosóficos, pues de la actitud que asuma el
psicólogo frente a su responsabilidad social dependerá su eficiencia
profesional y realización personal.
Entre estos cuestionamientos se hace mención a los
siguientes:
• ¿Cuál es mi concepción del hombre?
• ¿Cuál es mi concepción del mundo?
• ¿Cuál es mi concepción de la sociedad?
• ¿Cuáles son mis principios y mi jerarquía de valores?
• ¿Cuál es mi concepción del mundo?
• ¿Cuál es mi concepción de la sociedad?
• ¿Cuáles son mis principios y mi jerarquía de valores?
Estas preguntas se plantean para que el psicólogo
tome conciencia de una serie de premisas, ideas, prejuicios, opiniones y
actitudes que posee y el responderlas le permita actuar de manera más honesta,
auténtica y congruente. Se considera también que independientemente del campo
de aplicación al que se dedique, debe contar con la capacidad para establecer relaciones
afectivas profundas que promuevan el desarrollo individual y social.
PLANTEAMIENTO
DEL PROBLEMA
En el sector laboral del
psicólogo clínico no se
tiene mayor conocimiento de las
consecuencias de aplicar
normas éticas dentro del servicio
dado hacia los usuarios que
acuden a un consultorio psicológico, lo cual hace
necesario que se realicen
estudios y defunciones del tema
ya que propuesto que sirvan
como base para
posteriores aplicaciones que
puedan reducir la incidencia en una
mala práctica laboral y que
faciliten de esta manera
el trato hacia los usuarios .
De
no existir la suficiente
información conocida dentro del medio , se podría caer
en una mala práctica laboral y esto
conlleva a muchos problemas no solo psicológicos si no también
físicos ya que el
trabajo del psicólogo es muy delicado por ser la principal
herramienta de trabajo la palabra siendo
así que se pueden llegar
a afectaciones psicosomáticas en un individuo mal tratado
por un profesional en el campo
hasta consecuencias muy
graves como la muerte.
OBJETIVO
GENERAL
ü
Informar
sobre los problemas éticos que tiene el psicólogo clínico en el campo
profesional.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
ü Difundir por medio de blob las normas y
principios éticos del psicólogo clínico.
ü
Identificar
las principales razones por las cuales el psicólogo clínico debe cumplir, adoptar y respetar aspectos y
normas de comportamiento como parte de su ética profesional.
ü
Sugerir
formas de comportamiento para mantener la ética profesional.
JUSTIFICACIÓN
Se realizó un trabajo en el plano de la
reflexión teórica en el que se analiza el comportamiento ético que debe asumir
el psicólogo en el ejercicio de su profesión y en su vida cotidiana,
considerando que se convierte de hecho en una figura pública. Se especifican
normas de comportamiento a observar por este profesional en la consulta, la
evaluación diagnóstica, la investigación y en su participación en la solución
de dilemas éticos, lo cual no constituye un código de ética pero sí un conjunto
de acciones a considerar para ello.
La Psicología como otras profesiones enmarcadas
dentro de las ciencias sociales y humanísticas, tiene como centro de atención
al ser humano, por lo que todo su quehacer debe sustentarse en profundos y
sólidos cimientos éticos.
Es por eso que este documento está dirigido a
todos los profesionales de psicología clínica en formación y en ejercicio con
el fin de difundir los principios éticos de un psicólogo en los campos de
acción para así acrecentar la taza de profesionales en ejercicio de la ética
dentro de su medio de trabajo garantizando así un mejor servicio a los usuarios
que requieren de su ayuda. Es decir implantar la ejecución de los principios
éticos en el campo laboral de los psicólogos.
MARCO
TEÓRICO
“El psicólogo desde cualesquiera esferas
de acción, penetra como ningún otro profesional en la intimidad de las
personas, en el conocimiento de sus personalidades, conflictos, sentimientos e
insatisfacciones con su consecuente influencia sobre los demás.”
¿QUÉ ES EL PSICÓLOGO
CLÍNICO?
Profesional de la Psicología que estudia
el psiquismo, las conductas y las formas de relacionarse de los individuos,
procediendo a la prevención, diagnóstico, rehabilitación y tratamiento de las
alteraciones de la personalidad existentes en la infancia, en el adulto o en la
vejez, en sus aspectos individuales, en su adaptación al medio socio-familiar y
laboral.
Los Psicólogos Clínicos son científicos
que se rigen por los cánones rigurosos de la investigación, así como de la
interpretación de los fenómenos. Es, en esencia, una persona dedicada a ayudar
a los demás y a tratar todo tipo de problema de la conducta humana o del buen
vivir.
Biro (1979) señala que cuando el psicólogo no
tolera sus afectos los maneja mediante identificaciones proyectivas en sus
clientes, dando lugar a un manejo sádico de la profesión, por lo que se debe
preguntar qué tan satisfechos están sus necesidades básicas, ya que en el
ejercicio de su profesión corre el peligro de usar al otro para cubrir, tapar,
y negar sus carencias internas. Debe preguntarse también con qué sentido de
honestidad, conciencia y responsabilidad maneja el poder que le da la
información que posee de sus clientes, en tanto que es una herramienta con la
que se puede destruir o construir, Buscar las respuestas es una responsabilidad
del profesional de la Psicología.
Varios autores han cuestionado el tema de los
valores éticos del ejercicio profesional del psicólogo. En este material sólo
se mencionarán algunos de ellos dada la amplitud del tema.
Rodríguez (1979) señala que todo quehacer está
influido por la filosofía particular con respecto a la naturaleza del hombre y
la postura que se adopta frente al mismo depende, en gran medida, del modo de
ver y valorar las cosas, de la posición ideológica y el modelo conceptual con
el que se identifique. Si se considera que en las ciencias del hombre el objeto
de estudio es el hombre mismo, la preocupación se hace aún más relevante, ya
que trabajar con personas, independientemente del método que se utilice, sin
contar con una clara jerarquía de valores sólo conduce al caos y a la
contradicción interna, en virtud que un método concreto puede ser aplicado en
diversos contextos para distintos fines con muy diferentes actitudes. (Biro,
1979).
Lafarga (1979) señala que los psicólogos, en
cualquier sociedad, por la naturaleza misma de la profesión, son modelos de
rol; son modeladores de conductas, no tanto por lo que dicen y pretenden hacer,
sino por lo que realmente hacen y son, como hombres y como profesionales. Su
comportamiento ejerce una profunda influencia en todas sus actividades, que
puede ser benéfica o nociva dependiendo del grado de congruencia que exista
entre los valores explícitos en su práctica y las motivaciones que orientan su
comportamiento como profesional y como persona. Su eficacia en el ejercicio
profesional depende tanto de la calidad científica y técnica como de la
correspondencia entre los valores y motivaciones que rigen su actividad.
Se entiende aquí como valor la definición que da
Lafarga: Cualquier tipo de motivación o reforzador consciente que en alguna
forma mueve a actuar a la persona para satisfacer necesidades de tipo
individual o social. Los motivadores internos o los reforzadores externos que
no son conscientes, aunque de hecho mueven la conducta, no son valores en
cuanto que no son conscientemente percibidos como motores del comportamiento.
Bonner (1970, citado por Rodríguez, 1979) da la siguiente
definición: Los valores son al mismo tiempo preferencias o actitudes personales
y normas o imperativos culturales. Como preferencias personales o actitudes, se
encuentran profundamente enraizadas en las necesidades del individuo. Como
imperativos culturales se refieren a las presiones y normas, que hacen que la
vida diaria del hombre sea eficiente y satisfactoria, si han sido adecuadamente
asimiladas e internalizadas.
Lafarga plantea que el problema está en que los
valores de un individuo o de una sociedad, que son el sustrato o fundamento de
las normas, las leyes y los significados, no siempre, ni necesariamente,
coinciden con la motivación que determina la conducta de ese individuo o de esa
sociedad. De aquí se desprende el cuestionamiento sobre la jerarquía de
valores, sociales y profesionales, que debe tener el psicólogo. Nieto (1979) se
pregunta si tales valores se deben adoptar de los grupos sociales mayoritarios
del país, así como los universales propios del género humano.
El psicólogo se había visto obligado a ejercer su
criterio de acuerdo con un código ético personal, lo que por desgracia ha dado
lugar a charlatanería y abuso del status profesional. En consecuencia, es
necesario que el psicólogo mexicano cuente con un sistema de valores claro y
explícito no sólo personal sino también como profesional. Sin embargo, hay que
tener en cuenta que los esquemas de valores representan lo más íntimo y
particular de cada individuo como son sus creencias y la manera de sentir y
percibir sus experiencias y las de otros seres humanos.
Cuáles serían, entonces, los lineamientos a seguir
para concientizar al psicólogo en formación, sobre la importancia que tiene una
orientación ética en el ejercicio de la profesión, ya sea en el campo clínico,
educativo, industrial o en la investigación científica. Estos lineamientos se
pueden establecer de dos maneras; por un lado, a través del auto-conocimiento
que no puede limitarse al descubrimiento profesional del fenómeno de la
identificación del observador con lo observado, sino que significa darse cuenta
que los valores de una persona provienen de las etapas tempranas del
desarrollo, al igual que los del profesional que se adquieren en las
experiencias de aprendizaje durante los años formativos, en sus primeras
vinculaciones con el campo de la Psicología, y en ellas se basa la información
posterior de la identidad profesional.
Por otro lado, en el contexto social, se debe
generar conciencia sobre el uso del conocimiento para ejercer poderío; del uso
de los avances de la Psicología para someter a los individuos a un régimen
político determinando. Es indudable que el psicólogo tiene un deber, un
compromiso y una responsabilidad con la sociedad, más no debe utilizar su
tecnología para fines de dominio, sometimiento o narcisismo profesional.
El psicólogo puede dejarse dominar por juicios
morales y sociales que lo conviertan de un profesional que estudia las
motivaciones de la conducta, en uno que pretenda producir conductas a su imagen
y semejanza.
En la medida en que el psicólogo logre un mayor
auto-conocimiento, podrá observar mejor la realidad externa.
A continuación
exponemos en diferentes aspectos de interés, algunas normas de comportamiento
que debe interiorizar y asumir el psicólogo que ame y respete su profesión.
El psicólogo como profesional competente:
- Cuidar la comunicación escrita
que se emite a otros profesionales.
- Abstenerse de cometer intrusismo profesional.
- Reconocer la incompetencia ante ciertos casos y acudir a fuentes autorizadas.
- No emitir diagnósticos de forma apresurada.
- Perfeccionar sus conocimientos en el perfil ocupacional en que se desarrolle.
- Actualizarse constantemente en teorías y técnicas psicológicas.
- Abstenerse de cometer intrusismo profesional.
- Reconocer la incompetencia ante ciertos casos y acudir a fuentes autorizadas.
- No emitir diagnósticos de forma apresurada.
- Perfeccionar sus conocimientos en el perfil ocupacional en que se desarrolle.
- Actualizarse constantemente en teorías y técnicas psicológicas.
El psicólogo como investigador:
- Cuidar la
absoluta privacidad en las intervenciones.
- Utilizar los resultados únicamente con fines investigativos.
- Ceñirse a los resultados obtenidos y no falsearlos.
- No apropiarse de los resultados de otros investigadores.
- Aplicar siempre el consentimiento informado.
- Contar con la autorización de los Comités de Ética.
- Utilizar los resultados únicamente con fines investigativos.
- Ceñirse a los resultados obtenidos y no falsearlos.
- No apropiarse de los resultados de otros investigadores.
- Aplicar siempre el consentimiento informado.
- Contar con la autorización de los Comités de Ética.
El psicólogo como figura pública:
- Mantener una
conducta moral y social ajustada.
- Actuar en consecuencia con el modelo de conducta que representa.
- Mostrar carácter afable y habilidades comunicativas.
- No criticar a los colegas en público.
- Mantener buenas relaciones interpersonales.
- Tener presencia física agradable.
- Actuar en consecuencia con el modelo de conducta que representa.
- Mostrar carácter afable y habilidades comunicativas.
- No criticar a los colegas en público.
- Mantener buenas relaciones interpersonales.
- Tener presencia física agradable.
El psicólogo como guardián del
secreto profesional:
- Violar el
secreto solo ante inminentes daños para el paciente u otras personas.
- Solicitar autorización del paciente para divulgar sus datos a otros profesionales con fines justificados desde el punto de vista científico.
- Limitar el acceso a la historia clínica y otros documentos legales del paciente.
- Utilizar los resultados de la evaluación psicológica solamente con el paciente y para su terapéutica.
- No comentar las confidencias del paciente con la pareja, con familiares o amigos.
- Ganarse la confianza del paciente dándole seguridad en su discreción.
- Solicitar autorización del paciente para divulgar sus datos a otros profesionales con fines justificados desde el punto de vista científico.
- Limitar el acceso a la historia clínica y otros documentos legales del paciente.
- Utilizar los resultados de la evaluación psicológica solamente con el paciente y para su terapéutica.
- No comentar las confidencias del paciente con la pareja, con familiares o amigos.
- Ganarse la confianza del paciente dándole seguridad en su discreción.
El psicólogo frente al paciente
como ser autónomo:
- Acatar las
decisiones del paciente con el conocimiento de las causas y consecuencias de su
conducta.
- Tener en cuenta la edad y la integridad física del paciente para solicitar su consentimiento informado.
- Respetar el derecho del paciente a recibir explicación sobre procederes diagnósticos o terapéuticos a emplear.
- Permitir que el paciente escoja a su terapeuta y se mantenga con el hasta que lo decida.
- Respetar el derecho del paciente a decidir su participación en las investigaciones.
- Solicitar la aprobación del paciente para introducir en la consulta a otros profesionales o estudiantes.
- Tener en cuenta la edad y la integridad física del paciente para solicitar su consentimiento informado.
- Respetar el derecho del paciente a recibir explicación sobre procederes diagnósticos o terapéuticos a emplear.
- Permitir que el paciente escoja a su terapeuta y se mantenga con el hasta que lo decida.
- Respetar el derecho del paciente a decidir su participación en las investigaciones.
- Solicitar la aprobación del paciente para introducir en la consulta a otros profesionales o estudiantes.
El psicólogo frente a dilemas
éticos en situaciones límites:
- Pensar
siempre en hacer el bien al paciente y a su familia.
- Servir de apoyo moral y psicológico al paciente y a su familia.
- Prepararse para aconsejar la mejor solución y con el lenguaje más discreto y preciso.
- Precisar el momento justo y la persona indicada para ofrecer una información difícil de aceptar.
- Analizar con cuidado las figuras implicadas, adecuando según el rol que asumirá cada una, la información que necesita.
- Respetar el derecho al conocimiento de la verdad pero ajustándolo a la edad, personalidad y estado emocional del paciente o familiar.
- Servir de apoyo moral y psicológico al paciente y a su familia.
- Prepararse para aconsejar la mejor solución y con el lenguaje más discreto y preciso.
- Precisar el momento justo y la persona indicada para ofrecer una información difícil de aceptar.
- Analizar con cuidado las figuras implicadas, adecuando según el rol que asumirá cada una, la información que necesita.
- Respetar el derecho al conocimiento de la verdad pero ajustándolo a la edad, personalidad y estado emocional del paciente o familiar.
La Psicología debe estar al servicio
y no al uso de la comunidad humana; esta demanda del psicólogo una actitud de
honestidad y respeto consigo mismo y con los demás.
Herrera y Lichrszajn (1979) toman el modelo
existente sobre normas éticas de los psicólogos, publicadas por la American Psychological
Association en 1967, con el fin de discutir algunos casos concretos de
supuestas violaciones a dicho modelo, que comprende 19 áreas, de las que se
presenta un breve resumen:
• Responsabilidad.
Incurre en ella el psicólogo que trata de modificar el comportamiento de un
cliente, de una manera distinta de lo que piensa o desea.
• Competencia.
No seguir estudiando, no actualizarse, particularmente respecto a tendencias
psicológicas a las cuales no se les tiene simpatía.
• Normas
legales y morales. El psicólogo que prescribe, o expresa opinión en contra
o abiertamente en pro de alguna norma sostenida por un credo religioso, de una
ley civil o penal.
• Tergiversación
de la información sobre sí mismo. Los psicólogos que anotan en su currículo
vitae: Doctor, sin haber obtenido el grado. Profesores o instituciones
universitarios que otorgan grado a alumnos que padecen obvios trastornos
psicológicos.
• Declaraciones
Públicas. Expresar actitudes y opiniones destructivas ante corrientes que
se consideran antagónicas a la propia.
• Confidencialidad.
Psicólogos y catedráticos que presentan casos en el salón de clases, sin cuidar
la identidad ni el respeto por el cliente. En reuniones sociales, el psicólogo
que habla sobre sus clientes.
• Intereses
de Clientes. Un psicólogo del trabajo sabe por el propio candidato algo que
puede impedirle el ingreso a una organización, y lo informa porque tiene
instrucciones del patrón de comunicarle toda clase de información.
• Relaciones
con clientes. Un psicólogo mantiene una relación muy íntima con sus
clientes en tratamiento, fuera del consultorio.
• Servicios
Impersonales. Un psicólogo contesta cartas en periódicos, de gente que le
consulta sus problemas.
•
Publicidad sobre servicios. Un psicólogo se anuncia en el
periódico, listando todo lo que cura.
•
Relaciones Interpersonales. Un psicólogo acepta tratar a una
persona que actualmente está en tratamiento con otro colega, sin comunicarse
con él. Un psicólogo habla al paciente sobre la calidad del trabajo de otros
colegas, en términos derogatorios y de calumnia.
• Honorarios.
Un psicólogo sugiere a las personas que atiende en una institución donde presta
sus servicios, que lo vean en lo privado, cobrándoles por este servicio.
• Protección
de los test. Una empresa que vende test en forma indiscriminada. El
Psicólogo hace del conocimiento del público el contenido de los test
psicológicos.
• Interpretación
de los test. Un psicólogo hace estudios psicológicos sin conocer ni la
confiabilidad ni la validez de sus instrumentos.
• Publicación
de los test. El psicólogo publica una prueba sin especificar su diseño,
población a la que va dirigida, limitaciones, etc.
•
Precauciones en la investigación. Los sujetos no son respetados,
al grado de abusar de ellos en investigaciones de laboratorio; el uso de
drogas, aún con las debidas precauciones.
• Créditos
en las publicaciones. Un investigador publica resultados de sus trabajos,
sin mencionar a sus colaboradores; pública o cita como propios datos de otros
investigadores.
•
Responsabilidad hacia la organización. Un
catedrático que se ostenta como tal sin cumplir con la institución para la que
trabaja y hace uso de su cargo para fines personales.
•
Actividades promocionales. El catedrático asigna y obliga
al alumno a comprar el libro del que es autor, con fines de lucro.
LA ÉTICA
EN EL EJERCICIO PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO
PRINCIPIOS GENERALES.
La
función del psicólogo. El objeto primero del psicólogo
es prestar servicios a la humanidad. Las ganancias monetarias se subordinan
enteramente al fin primario. El que escoge esta profesión asume la obligación
de regir su conducta de acuerdo con estos ideales. El psicólogo debe ser un
hombre honrado, perito en su ciencia y experto en el arte de aplicarla a los
demás, y debe tener delante de los ojos que maneja el aspecto más delicado de
la vida del hombre: su aspecto mental. Cualquier error o equivocación que se
comete en este capo tiene repercusiones incalculables en la vida de los
clientes.
La
responsabilidad del psicólogo. El objetivo de la profesión de
psicólogo es el bien de los seres humanos. El psicólogo dedica su vida a la
solución de los problemas de sus semejantes para lograr su buena adaptación y
salud mental. Debe compartir lo que aprende y lo que descubre con sus colegas
de todas partes del mundo. No debe contentarse solamente con limitar sus
actividades a la solución de los problemas que se le presentan, sino que es
necesario dedique su ingenio y su experiencia a la prevención de estos
problemas.
Obligaciones
de los grupos. Las normas éticas señaladas aquí se refieren tanto
al individuo como a los grupos a no ser en los casos en que se indique otra
cosa.
Remuneración
por servicios profesionales. Los honorarios deben limitarse a
las actividades prestadas al cliente, y deben hacerse en la forma y en la
cantidad que se le anuncia específicamente. Es poco ético el referir a los
clientes a otros psicólogos para dividir la paga entre los dos. Así se provoca
la desconfianza de los clientes con respecto a la profesión.
Principios
Básicos respecto al hombre. Cualquier hombre debe ser
considerado como normal mientras no se pruebe lo contrario. El hombre normal no
sólo posee libertad teórica sino que tienen realmente uso de la misma. Las
disposiciones psicológicas anormales no son siempre insuperables, ni impiden al
sujeto toda posibilidad de obrar libremente. Incluso los dinamismos del
inconsciente y del sub consciente no son irresistibles al grado que el sujeto
normal no pueda dominarlos.
DEBERES DEL PSICÓLOGO CON SUS CLIENTES:
Ciencia. El
primer deber del psicólogo con el público es el estar en posesión de la ciencia
necesaria dentro de su campo para resolver los problemas que se le presentan.
Esto implica que no debe admitir problemas que trascienden su preparación. El
psicólogo clínico no debe practicar psicoterapia si no tiene la preparación
para ello. El psicólogo industrial no debe usar técnicas proyectivas al cliente
y exponerse a crearle grandes daños. Cada psicólogo, cualquiera que sea su
especialidad, debe seguirse informando del progreso en todas las áreas de ésta,
tomándolo en consideración en su trabajo, y tratando de contribuir al progreso
por medio de sus propios esfuerzos. Por tanto, debe aceptar las reglas y
requisitos del método científico.
Respeto.
Poseyendo la persona humana una dignidad incomparable, el psicólogo debe
respetarla. La dignidad del ser humano 1- prohíbe usar técnicas que atropellen,
aunque pudieran contribuir al progreso de la ciencia; 2- Obliga respecto de las
entrevistas y aplicación de pruebas, sobre todo, proyectivas: A- Obtener sin
engaño o violencia el consentimiento del cliente o el de aquellos que pueden
darlo en su lugar; b- No buscar mayor conocimiento que el que sea necesario..
Secreto
Profesional. El psicólogo tiene en su trabajo profesional, la
oportunidad de conocer secretos que se refieren al individuo o grupos, y está
sujeto a las reglas del secreto profesional.
1- La materia del secreto profesional. Es toda
información que reúna las siguientes condiciones:
a)
Debe ser verdaderamente oculta.
b)
Debe ser válida, es decir, que no haya obligación de divulgarla.
c)
Debe ser recibida no sólo por un miembro de la profesión psicológica
sino que debe haber sido comunicada a esta persona en su capacidad profesional.
d)
Toda información oculta acerca de un paciente obtenida por el psicólogo
en el ejercicio de su profesión cae bajo el secreto profesional.
e)
El psicólogo está obligado a tomar las precauciones necesarias para
facilitar la guarda de los secretos. Por tanto, debe procurar el aislamiento de
sus entrevistas con los clientes, asegurarse de la reserva en la conservación
de expedientes y documentos. Y asegurarse de la honorabilidad de los compañeros
de trabajo que deben necesariamente participar en la información secreta.
f)
Nótese que el secreto profesional se viola no solamente por palabras
sino también por gestos, sonrisas, encogimiento de hombros.
En
ciertos casos el psicólogo examina clientes
enviados por una escuela o corporación, y actúa como agente de ellas. Por
tanto, hay un convenio implícito o explícito con el cliente que el reporte se
le debe enviar a la corporación o escuela. Sin embargo, si el psicólogo llega a
conclusiones que debe rechazarse al solicitante, indique las causas en la forma
más general posible en vez de enviar un reporte que pueda desacreditar
seriamente a los clientes.
El
poseedor del secreto. El cliente es el único poseedor
de sus secretos. En caso de niños o enfermos mentales incapacitados, sus
padres, o en ausencia de estos, los tutores son los poseedores de la información
confidencial.
El deber
de guardar el secreto es de justicia conmutativa, y se
extiende a todo el personal que trabaja en una clínica, incluso las secretarias
que tienen acceso a los expedientes. El jefe de la clínica debe en este caso
recordar esta obligación personal a todos los miembros de la misma.
Uso de
las pruebas Psicológicas,
a)
No deben administrarse a familiares y amigos.
b)
Deben administrarse en la condiciones de lugar y de tiempo que indiquen
los manuales respectivos.
c)
El buen éxito en el uso de las pruebas mentales depende del conocimiento
de las normas en que descansen y de su validez y confiabilidad.
d)
Los resultados de las pruebas mentales son estrictamente confidenciales,
es decir, deben comunicarse a los sujetos o a sus padres o tutores. Se exceptúa
el caso de trabajo en equipo.
e)
Los resultados de las pruebas mentales nunca se comunican escuetamente,
sino interpretados constructivamente al alcance del cliente o de sus
familiares.
f)
Las pruebas mentales no deben comunicarse sino a personas que demuestren
tener el conocimiento y la habilidad necesarios para su uso eficaz e
interpretación correcta. Por tanto, deben comunicarse de ordinario únicamente a
los psicólogos.
DEBERES
DE LOS PSICÓLOGOS CON LA PROFESIÓN.
·
El psicólogo debe defender la
dignidad y el honor de su profesión.
·
El psicólogo debe salvaguardar la
profesión en contra de los que presentan características morales deficientes o
educación inadecuada.
·
El psicólogo debe también exponer
públicamente, sin miedo, la conducta corrompida o incompetente de otros
miembros de la profesión.
DEBERES
DE LOS PSICÓLOGOS CON LOS COLEGAS
·
Como regla general, el psicólogo
no debe atender profesionalmente a los miembros de su familia. Es necesario que
dependa de sus colegas para estos servicios.
·
El psicólogo no debe aceptar
condiciones de trabajo que afecten su independencia profesional. Es decir, las
que le impiden aplicar los principios éticos descritos en estas normas.
·
El psicólogo debe estar dispuesto
a ayudar a sus colegas en la profesión.
A continuación se incluyen algunos principios
éticos que fueron obtenidos del documento que publicó la American Psycology en
1981.
RESPONSABILIDAD.
Al brindar sus servicios el psicólogo aplica los
conocimientos más precisos de su profesión y se responsabiliza de las consecuencias
de sus actos, asegurándose que se haga uso apropiado de sus servicios.
• Como científico acepta la responsabilidad de
elegir la temática de investigación, de emplear la metodología adecuada y
analizar sus datos con honestidad, considerando hipótesis antagónicas y
explicando sus resultados dentro del contexto de las limitaciones del trabajo
de investigación. Únicamente asume el crédito por el trabajo que efectivamente
realizó.
• El psicólogo evita los conflictos entre intereses
distintos y minimiza las posibles interferencias en el medio en que obtiene sus
datos.
• Previene y no permite que se haga un uso
inadecuado de su trabajo.
• Como profesor, reconoce su obligación de enseñar
o otros transmitiendo información objetiva, precisa y completa.
• En el ejercicio profesional está consciente de su
responsabilidad social, reconoce la influencia de su posición y evita dejarse
manejar por presiones.
COMPETENCIA
PROFESIONAL.
El psicólogo delimita su campo de intervención y
reconoce el alcance de sus técnicas por que limita sus servicios empleando
únicamente aquellas en las que está capacitado. En las áreas donde no se cuenta
con normas establecidas toma las precauciones necesarias para proteger a sus
clientes. Se mantiene actualizado en los conocimientos científicos y
profesionales.
• El psicólogo ostenta únicamente los grados
académicos acreditados en una institución reconocida.
• Reconoce la necesidad de la educación continua y es flexible para aceptar nuevos conocimiento.
• Está consciente de las diferencias entre los diversos grupos humanos y se prepara para brindar un servicio pertinente.
• Reconoce la necesidad de la educación continua y es flexible para aceptar nuevos conocimiento.
• Está consciente de las diferencias entre los diversos grupos humanos y se prepara para brindar un servicio pertinente.
• Tiene conocimientos sobre problemas de
construcción, medición y validación de los instrumentos que emplea.
• Sabe que sus problemas personales pueden incidir
en su trabajo y evita comprometerse con actividades que sus conflictos podrían
lastimar a sus clientes o se allega de la adecuada supervisión para decidir el
curso de sus intervenciones.
NORMAS
MORALES Y LEGALES.
Las normas morales y éticas que rigen la conducta
del psicólogo son de índole personal, excepto cuando su comportamiento
comprometa el cumplimiento de sus responsabilidades profesionales o vaya en
detrimento del prestigio y confianza del público hacia la profesión.
• Como maestro es sensible a los valores de sus
estudiantes, respeta sus actitudes y está consciente que sus propios valores
influyen en el material y la selección de los tópicos que enseña.
• No efectúa ni condona prácticas inhumanas que
resulten en acciones ilegales o injustificadas al emplear o seleccionar
personal. Esto incluye el no actuar con base en prejuicios raciales, de edad,
sexo o de otra índole.
• En su actividad profesional, evita acciones que
violen los derechos legales y civiles de sus clientes y pugna por modificar las
normas o leyes que lesionen los intereses de la persona.
DECLARACIONES
PÚBLICAS.
La promoción y difusión son necesarias para que el
público pueda formularse juicios informados y elegir el servicio psicológico
pertinente; por lo mismo, al realizar tales actividades, el psicólogo deberá
precisar con objetividad su preparación, las funciones que efectúa y su
afiliación profesional, al igual que las de aquellas instituciones u
organizaciones que incluya en la promoción.
• Al anunciar sus servicios el psicólogo puede
incluir sus datos personales, grados académicos, aspectos de costo y la
información que considere relevante que no se contraponga con algún principio
ético.
• Las declaraciones públicas pueden hacerse a
través de medios masivos de comunicación, libros, revistas o cualquier otro
medio. Al hacer este tipo de difusión el psicólogo está obligado a proporcionar
datos unívocos que eviten crear falsas expectativas. La información no debe ser
ominosa ni se deben citar clientes individuales.
• Los anuncios pagados deben aparecer como tales;
se prohíbe dar remuneración anticipada a miembros de cualquier medio de
comunicación para hacerse publicidad. Si se emplean medios de comunicación
masiva, la promoción debe regrabarse para que el psicólogo la apruebe antes de
su difusión.
• El psicólogo que se dedica al desarrollo de
material, libros, u otros instrumentos de divulgación, cuidará que esto se
anuncie en forma científica y profesional.
• El psicólogo no participa en anuncios
comerciales.
• El psicólogo difunde las aportaciones de su
ciencia y ofrece sus servicios sin sensacionalismos.
• Como maestro o facilitador de grupos se asegura que los catálogos de talleres y seminarios describan clara y precisa la naturaleza, objetivos, costos, requisitos de ingreso y acreditación, así como la experiencia y preparación de quien los imparte.
• Como maestro o facilitador de grupos se asegura que los catálogos de talleres y seminarios describan clara y precisa la naturaleza, objetivos, costos, requisitos de ingreso y acreditación, así como la experiencia y preparación de quien los imparte.
• Las solicitudes para los participantes en alguna
investigación deben hacer explícitas las obligaciones, los riesgos y las
responsabilidades en que incurra quien acepte colaborar.
• El psicólogo acepta la obligación de sancionar a quienes contravengan estos principios.
• El diagnóstico individual y la psicoterapia se reservan exclusivamente a una relación psicológica profesional. Al dar consejo a través de los medios masivos de comunicación o similares el psicólogo ejerce el más alto juicio profesional.
• El psicólogo acepta la obligación de sancionar a quienes contravengan estos principios.
• El diagnóstico individual y la psicoterapia se reservan exclusivamente a una relación psicológica profesional. Al dar consejo a través de los medios masivos de comunicación o similares el psicólogo ejerce el más alto juicio profesional.
CONFIDENCIALIDAD
Es una obligación prioritaria salvaguardar el
secreto profesional; por ello se precisa del consentimiento del cliente por
revelar otra información obtenida en el trabajo. Esta obligación no rige cuando
está claro que no comunicarla resultaría peligroso para el cliente u otros.
Asimismo, se informará a los clientes sobre los límites legales de la
confidencialidad.
• La información obtenida en una relación clínica o
de consulta sólo se discute con propósitos profesionales y se comunica a
quienes están claramente relacionados con el caso. Los informes escritos y
orales incluyen datos relacionados con la evaluación evitando invadir la
privacidad.
• El psicólogo que presenta algún caso de un foro público
lo hará con el consentimiento del interesado, cuidando que no se pueda
identificar a la persona.
• El psicólogo está obligado a guardar en lugar
seguro sus expedientes.
• Al trabajar con menores de edad o personas
incapacitadas para otorgar un consentimiento voluntario, el psicólogo es
especialmente cuidadoso en la protección de sus derechos e intereses.
BIENESTAR
DEL CONSUMIDOR.
El psicólogo respeta la integridad y protege el
bienestar de las personas o grupos con quienes trabaja. Al surgir conflictos de
interés entre un cliente y una institución,
El psicólogo aclara su responsabilidad para con el
cliente. Informa al consumidor con absoluta claridad sobre la índole y el
propósito de un procedimiento de evaluación e intervención y acepta que se debe
elegir libremente la participación como sujeto de una investigación.
• Reconoce sus necesidades y la influencia que
tiene frente a sus clientes, alumnos y subordinados, por lo que evita explotar
la confianza y dependencia de estos. Se esfuerza por evitar relaciones duales
que puedan limitar su juicio crítico.
• El psicólogo que acepta tratar a un cliente a
solicitud de un tercero y asume la responsabilidad de aclarar a todo los
interesados la naturaleza de su relación.
• El psicólogo establece con antelación sus cuotas
y comunica éstas con claridad. No proporciona ni recibe remuneración por
referir clientes y contribuye con trabajos poco o no remunerados.
• El psicólogo termina sus servicios cuando el
cliente no está derivando beneficios de los mismos y ofrece alternativas de
asistencia.
ANTECEDENTES
En lo que
concierne a las normas Éticas en la práctica profesional, estas resultan
imprescindibles para que se puedan poner en práctica los principios
anteriormente mencionados.
a- Norma de confidencialidad- Históricamente esta norma comienza con
el juramento hipocrático (Siglo V a. c.); a su vez la tradición católica le dio
un puesto central a esta norma al defender el deber del sacerdote de guardar un
secreto, aún ante riesgo de muerte;
aunque vale destacar que en estos tiempos los códigos ya no afirman la
confidencialidad como obligación ante cualquier circunstancia. En un sentido
estricto la confidencialidad sería la protección de la
comunicación entablada entre el profesional y el paciente. En un sentido
amplio sería el derecho a controlar la información
referente a uno mismo. Podrían existir dos situaciones en la cual esta norma
entra en contradicción con el fin último de la Ética (la dignidad de la
persona); puede ocurrir que el profesional puede verse obligado a liberar algo
confidencial en contra de la voluntad de la persona (en el Código de Ética para
Psicólogos en nuestro país lo avala el Art.18) o que, la misma persona sea
quien pida la liberación de cierta información que está en manos del
profesional. La confidencialidad derivaría del principio de respeto a la
autonomía personal; por tanto en ocasiones el profesional no solo tiene el
derecho de romper con el secreto sino que tiene el deber cuando hay riesgos
probados de suicidio,
homicidio,
maltrato a niños,
etc. En suma es una regla universal pero no absoluta.
b- Norma de veracidad- El deber ético de cumplir con la norma
de veracidad no consiste en decir la verdad absoluta (ya que resulta
inalcanzable) sino aquella que estamos en condiciones de afirmar en un
determinado tiempo y lugar. La obligación de comunicar la verdad debe cumplirse
cuando esta no entre en conflicto
con el deber profesional de respetar los principios básicos que, en este caso
serían el de autonomía y beneficencia.
c- Norma de fidelidad- Cuando el profesional y el paciente
acuerdan una relación, se establece de mutuo acuerdo expectativas y una promesa
implícita de cumplir este acuerdo. La norma de fidelidad siempre se la debe
considerar subordinada al principio de beneficencia (no debe conspirar contra
este), además de servir como posibilitador del principio de autonomía.
CONCLUSIÓN
Dado los datos proporcionados anteriormente en el
presente documento hemos llegado a la conclusión de que tantos los protocolos
del psicólogo como la ética son necesario para un optimo desempeño como
profesional en el campo laboral siendo necesario conocer y asumir el deber que
conlleva a aplicar la ética en nuestro trabajo. Es decir que todo profesional
en el caso de este documento los psicólogos necesitan de la ética para ajustar
su desempeño a las necesidades de la sociedad.
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http://www.eticar.org/descargas/La%20confidencialidad%20en%20la%20practica%20de%20la%20psicologia%20aspectos%20clinicos,%20deontologicos%20y%20legales.pdf
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http://psicologoareasalud.blogspot.com/2009/02/definicion-del-psicologo-clinico.html
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